Muchas veces, cuando se habla de una parte extra en una construcción, se tiende a usar los términos de ático y buhardilla de forma prácticamente indistinta, como si fueran la misma cosa. No obstante, lo cierto es que responden a dos concepciones diferentes.
Para que puedas comprender ante qué estamos en cada caso, a continuación, vamos a contarte lo que debes saber sobre el ático y la buhardilla y en qué se diferencian particularmente.
Tabla de contenidos
¿Qué es un ático?
Si se toma la definición de los diccionarios, el ático es el último piso de un edificio que suele ir generalmente retranqueado. Además, forma parte de este, en ocasiones, una azotea.
Otra de las definiciones sostiene que se trata de un último piso de un edificio, que es más bajo de techo que los inferiores y que se construye para encubrir el arranque de las techumbres.
Hasta hace algunos años, el ático era el espacio en el que se vivía en “peores condiciones” que en el resto de la vivienda, debido a que se trataba de la zona con cambios de temperatura más variables. Esto llevaba a que se use con frecuencia a modo de espacio de almacenamiento.
No obstante, con el paso del tiempo se fue convirtiendo en un espacio de lujo en las grandes ciudades, siendo un espacio más reducido para habitar pero con impresionantes vistas. Por eso, los edificios nuevos han comenzado a incorporar áticos habitables y con buenas condiciones.
“Si se toma la definición de los diccionarios, el ático es el último piso de un edificio que suele ir generalmente retranqueado. Además, forma parte de este, en ocasiones, una azotea”.

¿Qué es una buhardilla?
En lo que respecta a la buhardilla, ésta se define como la parte de un edificio que se sitúa inmediatamente debajo del tejado y que suele tener techo en pendiente. Su objetivo es ser destinada a vivienda.
Cuando se define a la buhardilla, se suele hacer referencia también al concepto de desván, que es una parte alta de la casa, pero que se destina exclusivamente a ubicar las cosas que no se usan normalmente. De esta forma, una buhardilla puede ser un desván y usarse con ese fin, pero se puede destinar a vivienda también.
“En lo que respecta a la buhardilla, ésta se define como la parte de un edificio que se sitúa inmediatamente debajo del tejado y que suele tener techo en pendiente. Su objetivo es ser destinada a vivienda”.

¿Cuáles son las diferencias entre la buhardilla y el ático?
Tomando las definiciones mencionadas con anterioridad, podemos encontrar que la principal diferencia entre la buhardilla y el ático tiene que ver con el uso que se puede dar al espacio. Esto viene derivado, sin lugar a dudas, de las condiciones del espacio y lo que estas ofrecen.
En sentido con estas definiciones, se puede decir que un ático, en ocasiones, puede ser abuhardillado. Esto quiere decir, colocado en bajo cubierta. Sin embargo, una buhardilla no siempre es un ático.
Mientras que el ático tiene condiciones que lo convierten necesariamente en un espacio de almacenamiento o de otros tipos de usos, la buhardilla puede ser utilizada como vivienda. Por eso, podemos decir que la diferencia sustancial entre la buhardilla y el ático tiene que ver con que la primera puede usarse para habitar normalmente, como una casa, mientras que el ático no.
“Podemos decir que la diferencia sustancial entre la buhardilla y el ático tiene que ver con que la primera puede usarse para habitar normalmente, como una casa, mientras que el ático no”.
El ático como elemento de lujo
Como hemos dicho con anterioridad, históricamente el ático fue el espacio en que en peores condiciones se vivía, debido a las propias características de su construcción. No obstante, gracias a nuevos tipos de diseños, a otra concepción para aprovechar los espacios y a otros materiales y tecnologías aplicados a la arquitectura, esto ha ido cambiando con el tiempo.
Hoy en día, tener un ático se ha convertido en un objeto de deseo y, muchas veces, de lujo. En las grandes ciudades, especialmente en aquellas donde priman los apartamentos pequeños y no tanto las grandes casas, el ático representa el lujo, brindando no solo espacio sino también magníficas vistas. Además, se pone énfasis en la posibilidad de tener allí un espacio más alejado del ruido, gracias a la altura.
Pero, además, es común que, hoy, los áticos cuenten con terraza. Por eso, se convierten también en el espacio de acceso a la vida exterior en los edificios y viviendas, ampliando las posibilidades de uso de estas.
“En las grandes ciudades, especialmente en aquellas donde priman los apartamentos pequeños y no tanto las grandes casas, el ático representa el lujo, brindando no solo espacio sino también magníficas vistas”.
Conclusiones
Ahora que hemos visto en qué consiste el ático, la buhardilla y cuáles son sus principales diferencias, podemos decir que, en cualquiera de los dos casos, lo que estos hacen es añadir un valor a la propiedad.
Sea que se use la buhardilla como vivienda o como habitación adicional de la casa o que se utilice el ático como espacio de almacenamiento o de esparcimiento, en ambos casos estamos frente a ambientes extra que amplían las posibilidades de uso de la casa, generando un mayor confort y bienestar.
“En ambos casos estamos frente a ambientes extra que amplían las posibilidades de uso de la casa, generando un mayor confort y bienestar”.