Las chimeneas en el salón son uno de los elementos decorativos más auténticos, rústicos y elegantes que pueden considerarse prácticamente un lujo. Da igual que hablemos de chimeneas antiguas y clásicas o de algunas más modernas, pero lo cierto es que estas constituyen una zona de descanso y de reunión familiar muy importante en la mayoría de comedores y que, por lo tanto, la decoración que utilicemos a su alrededor es igual de significativa.
A la hora de decorar las chimeneas tenemos que pensar en la pared de la parte superior, en los laterales y, sobre todo, en la repisa de la chimenea. Esta última, en concreto, va a ser una de las zonas donde más espacio podemos aprovechar y qué será el eje central de la chimenea. Es por este motivo que nos ayudará a marcar el estilo de la decoración de este punto tan relevante de la estancia.
Ya que la chimenea va a convertirse en el centro de todas las miradas, va a ser imprescindible escoger la decoración al detalle y con gusto. Y, para ello, en este artículo te traemos algunas de las mejores ideas para decorar la repisa de la chimenea, de modo que si tienes algunas dudas puedas usar esta guía para inspirarte y decorar tu chimenea con todo el estilo posible.
Tabla de contenidos
1 Figuritas de decoración

Comenzamos por una de las opciones que más puede llamar la atención y es la de utilizar la repisa de la chimenea para demostrar quién eres. La imagen de la fotografía es un ejemplo perfecto para observar cómo esta casa está habitada por amantes de los animales, puesto que gracias a las figuritas podemos observar el amor por las mascotas. En esta ocasión, se ha empleado un estilismo bastante rústico, con figuras de madera y un par de floreros a ambos costados que nos ayuda a crear un espacio propio y personalizado.
Aun así, también es posible utilizar todo tipo de figuras, como, por ejemplo, figuras decorativas de cerámica, si queremos optar por un estilo más clásico; por otro lado, también podemos utilizar figuras de muñecos de acción, ideales si somos cinéfilos y amantes de los videojuegos y de la televisión; o, por el contrario, también podemos colocar figuritas artesanales si somos personas con muchísima creatividad y que tenemos los aficiones artísticas.
Como puedes observar, existen muchísimas posibilidades, pero las figuritas, sean del tipo que sean, son algunos de los objetos de decoración con más alma que podemos poner en la chimenea y que nos ayudarán a expresar cómo somos y nuestros propios gustos, algo que resulta muy indicado justamente en el corazón del comedor en esta chimenea.
2 Espejo, jarrones y estatuas

Si lo tuyo es un estilo muy clásico, entonces sin duda este tipo de decoración puede llamarte totalmente la atención, ya que como podemos apreciar es muy sobria y elegante y le aportará a la chimenea un toque muy especial sin necesidad de saturarla. Con los objetos mínimos podemos decorar y vestir un espacio por completo, al igual que sucede en este caso.
Únicamente se ha hecho uso de un espejo, un jarrón transparente con flores secas, una estatua y un pequeño cuenco decorativo y con ello ya hemos terminado de completar esta decoración en la repisa de la chimenea de una forma extremadamente estética.
Lo único que se ha añadido es ambos costados del espejo, en la parte intermedia de la pared, dos pequeños apliques con luz con lámparas muy modestas. Estas nos ayudarán a afianzar todavía más ese sentido de calidez cuando encendamos las luces, ya que no solo ayudaremos a atraer las miradas hacia la chimenea, sino que todavía les daremos más singularidad a los pequeños elementos.
Cabe destacar que la pieza central es el espejo porque este nos ayuda a utilizar el espacio en vertical y a decorar hacia arriba para otorgarle todavía más altura a esta chimenea. La composición asimétrica, además, es ideal para evitar un perfeccionismo aburrido. Y es que el hecho de que haya los elementos justos nos sirve también para que la chimenea no quede demasiado saturada, puesto que ya contamos con elementos bastante contundentes.
3 Plantas y candelabros

La siguiente opción es para los más naturalistas y ecológicos, y es la de hacer uso de las plantas naturales para imprimir toda nuestra personalidad en esta pequeña repisa sobre la chimenea. Como podemos apreciar en la fotografía, este espacio superior ha hecho uso de distintos portavelas del mismo tipo a ambos lados y además de un par de plantas, una en un jarrón de agua transparente y la otra en una maceta de cerámica preciosa, que nos ayuda a distinguir ambos lados de la chimenea para evitar caer en el error de decorar de forma simétrica.
A esto hay que añadirle que se ha utilizado un cuadro en la zona central, que cumple la función básica de crear un punto de referencia para la vista. Como puedes observar, el estilismo de esta repisa de la chimenea es bastante concreto y pega completamente con el resto del estilismo del salón que vemos que se encuentra también decorado en tonalidades claras.
Este es un ejemplo perfecto de cómo decorar la chimenea con plantas, aunque también podemos añadir muchísimas más hasta el punto de llenar por completo la repisa de verde.
Esta sería una opción para los más aficionados a las plantas y que podría resultar en una opción muy romántica, lo único que habría que tener en cuenta es que si se usa la chimenea constantemente estas pueden sufrir un poco a causa del calor excesivo. Sin embargo, siempre existe la opción de utilizar plantas artificiales o incluso flores secas para sustituirlas, puesto que quedarán igual de estéticas.
4 A modo de balda para libros

Si lo tuyo son los libros y ya no te queda más espacio en las estanterías, entonces otra opción es la de fabricar una pequeña estantería improvisada con esta repisa de la chimenea y colocar sobre ella algunas de tus colecciones más clásicas y bonitas. Lo imprescindible para levar a cabo esta idea de decoración va a ser que uses lomos muy vistosos de cuero o portadas bastante llamativas para colocarlos de forma estratégica sobre esta chimenea, de modo que se conviertan en los protagonistas.
Existe la opción o bien de llenar toda la balda completa o de utilizar únicamente un pequeño espacio, como se ha hecho en este caso, donde los libros ocupan la zona central de la repisa y se han colocado a ambos lados dos pequeñas jarras decorativas que nos ayudan a equilibrar un poco el espacio.
Una de las ventajas de utilizar libros para decorar la repisa de la chimenea es que no solo estamos hablando nosotros mismos y otorgándole a la estancia un toque muy propio personal, sino que además también podemos hacer uso de muchísimos objetos artesanales. Estos podemos colocarlos a modo de sujetalibros en los costados y, con ello, combinar un estilo muy rústico que nos ayude a darle carácter a la estancia.
También es posible colocar los libros en vertical en uno de los costados para crear una zona específica y asimétrica o también podemos decorar con libros en la repisa de la chimenea junto a cuadros, candelabros, espejos y el resto de elementos que ya hemos mencionado, de modo que consigamos una combinación mixta muy variada.
5 Mosaico de cuadritos decorativos

La siguiente idea nos propone hacer uso de los cuadros para decorar la repisa de la chimenea y, sobre todo, también la pared superior. En este caso tenemos dos opciones, la primera será la de colocar los cuadros directamente sobre la repisa, al igual que hemos visto ya en el ejemplo anterior, y la otra será dejar la repisa vacía para en su lugar utilizar el espacio en vertical sobre la chimenea.
Una idea decorativa con cuadros es la de apilar varios cuadros uno delante del otro, de modo que creemos un estilismo bastante deco y moderno que resultará muy asimétrico. Por el contrario, también tenemos la opción que observamos en la fotografía y es la de centrarnos en una aplicación muchísimo más simétrica, quizás más indicada para entornos más clásicos.
Lo más importante, en este caso, va a ser equilibrar bien el peso visual, ya que al colocar estos cuatro cuadros sobre la pared de una forma totalmente recta y simétrica. Otro aspecto a tener en cuenta va a ser la necesidad de añadir algún que otro objeto a los laterales, como sucede en este caso con las dos plantas en la zona izquierda, de modo que evitemos que tanta perfección pueda terminar por resultar contraproducente.
6 Ocasiones especiales

No podemos olvidarnos de la repisa de la chimenea también durante las ocasiones especiales, ya que esta, como hemos mencionado, es el centro neurálgico del comedor y del salón, de modo que va a tener que adaptarse a las celebraciones. Hablamos por ejemplo de Navidades, Pascua y otros cumpleaños, por ejemplo, en los que podemos utilizar esta repisa para colocar elementos relevantes y llamativos.
Sobre todo, tenemos que hablar de lo valiosa que resulta la chimenea a la hora de decorarla durante las tradiciones de Navidad, puesto que en ella podemos colocar calcetines de Papá Noel, borlas decorativas, figuritas y todo tipo de espumillones con los que vestir muchísimo esta parte de la chimenea.
Tampoco pueden faltar las guirnaldas o las lucecitas que podemos encender para crear un ambiente muy cálido y familiar. Además, también sirven todo tipo de velas aromáticas que nos ayudarán a intensificar aún más esta sensación de festividad. Por lo que cuando tengas que decorar la repisa de la chimenea para Navidad no te olvides todos los detalles importantes, puesto que esta se convertirá sin duda en uno de tus espacios favoritos de toda la casa.